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Carlos Crespo, un ‘cansamontes’ atado a la insulina

Carlos Crespo, un ‘cansamontes’ atado a la insulina

Sufre la epidemia del siglo XXI, y no es la fiebre por el running, aunque también. Mañico de nacimiento y navarro de adopción -“soy foral al 75%”-, Carlos Crespo es un corredor ‘cansamontañas’ atado a la insulina desde los 44 años.

Primero llegaron el hambre, la sed y unas ganas de mear descomunales. Después, un “sufres diabetes” que hundió su mundo: “Lo primero que te planteas es ‘¿por qué a mí?’ A mí, que he hecho toda la vida deporte, que no fumo, que soy un buen chico… Se me caían las lágrimas al pensar que a partir de entonces sólo iba a poder dar de comer a las palomas dando paseos”.

Pero su mundo volvió a reconstruirse gracias a los ánimos de su familia y amigos y de una tozudez maña innata: “Si Josu Feijoo (alpinista diabético) puede ascender ocho miles, yo puedo correr”. Comenzó a leer en internet, descubrió a un equipo de diabéticos que se atrevía con los ‘raids’ de aventura, se acostumbró a los pinchazos y adaptó sus rutinas a su nueva realidad. En definitiva, aprendió que “la diabetes no es una limitación, es más una mochila que tienes que llevar encima, pero hay enfermedades mucho peores”. El resultado: cargado de pastillas de glucosa, participó en la Subida a Etxauri, un chute de superación que le motivó a conseguir estar en mejor forma que antes del diagnóstico.

El kit del diabético

Isostar, barritas energéticas, plátanos, galletas y Coca-Cola. Esta es su nueva dieta ante una reto. “Me sube el azúcar, pero luego lo quemo. Si no lo hago, me da una pájara”, explica. El kit se completa con un aparato para controlar la diabetes y el bolígrafo de la insulina que guarda en la mochila de hidratación, pero sólo en las pruebas largas. “Si son cortas, yo soy muy burro, me miro los niveles en la salida y voy a ojo; si me noto mal, me tomo un par de pastillas de glucosa y adelante”, apunta este korrikolari de 52 años, que asegura que “teniendo un poco de cabeza, no  se sufre ningún disgusto”.

 Carlos Crespo, un ‘cansamontes’ atado a la insulina

El gen ‘runner’ que no se hereda

La pasión de Carlos por la montaña nació de niño, cuando empezó a realizar excursiones con los Salesianos de Zaragoza y se enamoró del Pirineo. El trail running le sedujo después, en el momento en el que decidió correr con el fin de coger forma para el monte. “Lo probé y me enganché. Al final me gustó tanto como la montaña. Ya no puedo elegir entre una cosa y otra. Es como si te preguntan: ‘¿A quién quieres más, a papá o a mamá?’ No puedo decidir. Aúno las dos cosas y ya está”, comenta con una sonrisa mientras recuerda que hubo otro asunto que le apasionó, una navarrica que consiguió que se trasladase a Pamplona, donde San Cristobal, la Higa de Monreal, la sierra de Tajonar, San Donato e Izaga terminaron la faena. 

Así se convirtió en un ‘cansamontes’, el mote con el que le apodaron sus hijos, de 18 y 22 años, y que da nombre al blog donde cuenta sus experiencias . Para desdicha de su padre, ellos no heredaron el gen ‘runner’. “Aunque son deportistas, no les gusta mucho correr. Les llevaba al monte y daba igual el paisaje espectacular que les enseñase, siempre preguntaban por la tienda de chuches. Tampoco en esto han sacado la misma afición que yo”, detalla este amante de las carreras autogestionadas, en lugar de las oficiales.

  

Reto a la vista

A pesar de estar un año con molestias en el menisco, dos meses cojeando y una operación reciente, tiene claro que no dejará escapar su carrera soñada: “Al día siguiente de la artroscopia me apunté al Gran Trail Aneto-Posets (109 kilómetros), que será en julio”.

Un reto al que le tiene mucho respeto y que tratará de alcanzar con cuatro entrenamientos semanales, sin pulsómetro porque le “deprime”, encadenando zancadas por sensaciones y con una prueba de esfuerzo “imprescindible” para los ultras.

El Aneto-Posets será el desafío más largo de su vida, al menos hasta el momento, pero será complicado que le quite el puesto en su corazón korrikolari al Doble Kilómetro Vertical de Collarada, la carrera que recuerda con más cariño. “Desde arriba se ve el mejor paisaje de los Pirineos”. Lo dice y sus recuerdos se van corriendo por las cimas.

2 Comentarios

  1. Cesar dice:

    Enhorabuena Saooa,me encanta la entrevista.Eskerrik asko.

  2. Carlos Cansamontañas dice:

    Tres amigos charla que te charla de lo humano, de lo divino y del correr por montes y caminos. Dos horas de conversación interrumpida por risas y paréntesis: – Saioa, eso no lo escribas!!-. El entrevistado -un humilde servidor- no llevaba estudiada la lección pero contar de dónde venía, dónde estoy y hacia dónde me gustaría ir es muy fácil cuando estás a gusto – y eso que no bebimos ni una sóla cerveza-. Lo difícil es recoger todo eso y ponerlo en el papel, bueno, en la pantalla. Ahí es donde Saioa se lo ha tenido que currar y oye, lo ha hecho fetén. Gracias campeona, me encanta la “fotografía” que has hecho de este humilde y patatero amante del deporte y las montañas.

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